viernes, 19 de junio de 2020

12561962020


Una estación perdida, el otoño que realmente fue.
Como hojas empezamos esto con los últimos rayos de sol en nuestro cuerpo, entendiendo lo que debíamos hacer. Lo teórico era más fácil que lo practico y lo descubrimos en el día a día.
Las paredes que eran un refugio se convirtieron en una cárcel y para algunos sus vínculos se convirtieron en convictos listos para armar pelea por cualquier cosa.
Una batalla constante contra nosotros mismos que venimos perdiendo la mayoría de días.
Ya no somos productivos y nos deprime ver todo lo que no pudimos ser.
Horarios desfasados, cenas de desayuno y tristezas nocturnas de postre.
Hartos de sentirnos en un mar que nos revuelva contra promesas cada vez mas lejanas.
Como hojas nos fuimos marchitando hasta llegar acá, al invierno frio que cala los huesos, esperando, siempre esperando. Veo el sol por la ventana tan tan lejos que no llega a calentar el corazón.

jueves, 28 de mayo de 2020

-

Paula la está pasando mal, lo tenía claro. Se había olvidado de sonreír porque no tenía que sonreírle a nadie, pasaba desnuda frente al espejo con ojos tristes y se enfrentaba, era esto, no más y no menos. No tenía que mentirle a nadie o mentirse para los demás. Tenía dinero en su cuenta que no gasto porque no había  nada en que gastar, no había a nadie a quien invitar regalos o mimar. Estaba sola hace infinitos días, estaba con ella toda la vida. No era lo que quería pero era, no encontraba forma de cambiar lo que no tiene arreglo y eso la rompía más Si gritaba con todas sus fuerzas, nadie vendría pero eso le dolía infinitamente menos que saber que si el otro gritara no podría ir, para ayudar y ayudarse a ella, sentirse útil, tener un significado. Estando sola y rota, se es un muñeco viejo en un estante que solo se mira de lejos y arranca algún recuerdo dorado de años pasados. Paula se empezó a preguntar si era real o era de trapo.

viernes, 28 de febrero de 2020

120128022020

Tarde, un día más. Aunque no suele ser costumbre, lo toma como natural. Paula se había desvelado, si podemos llamar desvelo a un insomnio constante. Había puesto algún anime repetido en la tele mientras daba vueltas, se masturbo y cerró sus ojos. Esa era otra costumbre adquirida, tocarse todos los días; no porque se sienta sexy, linda o para alguien en particular; solamente el hecho de liberar endorfinas, quemar energías y sentir algo real; realmente necesita sentir algo real que le haga olvidar todo lo demás. Que la haga olvidar esos momentos frente al espejo donde piensa que tiene kilos de más, donde piensa que su cara no es agraciada, donde cree que es un fracaso, donde todas sus debilidades se hacen reales para ella y la visten, haciendo que cualquier logro sea desacreditado, normalizado y un manchón brillante en una consecutiva de fracaso. Es lunes y está llegando a su trabajo; fantasea irrealidades para poder vivir en la realidad. Por eso necesita olvidar todo por un tiempo, por corto que sea

lunes, 17 de febrero de 2020

949170220

Que garrón que te quieran por algo que no sos. Esa frase retumba en mi cabeza desde el momento que apareció frente a mis ojos. Muchas veces me encuentro pensando que carezco de la capacidad de ser real, que me muevo entre lo que debería ser y lo que quieren que sea; para que se sientan cómodos, para que estén felices, para mantener el orden imperial. ¿Cuánto de lo que quiero hay en eso? ¿Cómo puedo distinguir que es lo que quiero de lo que no?. Todo se vuelve difuso y ya no se bien que soy; me hundo en ese mar. ¿Tengo que quemar todos los puentes y huir? Pero uno no puede volver atrás, si los puentes están quemados.

miércoles, 5 de febrero de 2020

90205022020

Filosa, grácil, letal y demás adjetivos lindos que se pueden usar para una espada pero en este caso no aplica ninguno porque si me he de comparar con alguna, será con la excalibur. Perdida, abandonada, fría e inmóvil dentro de una roca irrompible. Habitante de un mundo secreto de hadas y magos, lleno de fantasía. Así es mi mundo que se mezcla con el otro, el que ustedes viven día a día. Ese lienzo que funciona como represa se agrieta y así se degrada mi sanidad mental, gota a gota. No pertenezco puramente a ninguno de los mundos y eso siempre me permitió saltar de uno en uno y a otro. De un lado espero a Arturo ¿Y del otro?. El tiempo corre, la represa se rompe, los mundos convergen y eso me tiene aterrorizado.

lunes, 3 de febrero de 2020

Un año despues, hogar

Trescientos sesenta y cinco días, un año. Cuando proyectaba viajar y cumplir uno de mis sueños, el país exploto otra vez (un recurrente en esta economía y ubicación geográfica). Pospuesto el viaje, apareció una posibilidad tentadora; cuando una puerta se cierra, otra se abre (resonaba esa frase de autoayuda de alguna serie en mi cabeza, reí bastante) pero así fue. La posibilidad de independizarse, dejar la comodidad de mis viejos y tener un lugar propio, un techo y paredes. Aprendí a convivir con el silencio y mis formas, no necesite viajar al Himalaya para encontrar un redescubrimiento personal, solo necesite estar solo. Soy un privilegiado por tener esta posibilidad y quiero dar infinitas gracias a mi familia por ayudarme a dar los primeros pasos en un lugar absolutamente vacío. En este transcurso del tiempo, convertí la casa en un hogar; trabajo hormiga en los detalles. Hoy, no creo que pueda volver a lo que fui, abandonar mis silencios. Pero las transformaciones son así, normalmente no tienen vuelta atrás y no me arrepiento de ello. Hoy tengo mi hogar.

jueves, 30 de enero de 2020

95530012020

Estoy llegando tarde al trabajo, somnoliento por la mala noche que pasé aunque eso no es muy descriptivo que digamos, se podría aplicar a cualquier semana o mes. Soy una suerte de una mala copia de Crepúsculo, un vampiro bajo el sol con ojeras, débil por no beber sangre. La ropa arrugada, el pelo enmarañado, lagañas en los ojos y llegando tarde a lugares; a la vida. Tristemente no tengo todas las características de los vampiros, como no tener reflejo, antes de partir pude comprobarlo y siendo consciente de mi aspecto pensé que estoy lejos de ser el Brad Pitt que mi madre asegura que soy. Volviendo a la noche puedo decir que mis intentos de dormir siendo un vampiro son frustrantes y cuando logro hacerlo, una maldición cae sobre mí; seguramente por romper los mandamientos vampíricos, esos que dicen algo de dormir de día y chupar sangre por las noches; entonces soy castigado por sanguijuelas invisibles que me drenan dejando pesadillas y está carcasa autómata funcional con bajos recursos. Capaz solo quiero justificar que llego tarde, que estoy triste o que secretamente soy un vampiro. Posiblemente sean las tres