Paula otra vez no está saliendo de la cama, siente todo irreal después de tanto encierro. Siente que no hay sentido en las cosas, que el mundo no avanza aunque esté girando.
Hacer lo correcto no le generó mas que tristezas y la transformó en un robot.
Perdió el fuego y no encuentra chispa, no tiene energía.
Ya es otro día pero aún sigue en la cama, pudiendo resumir el año en pocas palabras.
La cárcel se volvió ella
Varieté de (des)interesantes cosas. El tiempo, es relativo. Podes leer a mi yo pasado, entender a mi yo presente o conocer a mi yo futuro, o capaz no.
domingo, 22 de noviembre de 2020
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lunes, 3 de agosto de 2020
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Despierto totalmente boleado, otro sueño delirante que me
deja agitado.
Personas que ya no están y personas en lugares donde no deberían estar.
Los ojos no pueden mantenerse abiertos pero la luz no entra en el cuarto, aun no
cambio el día y es un esfuerzo llevar el conteo de cuantos han pasado pero fácilmente
se puede resumir en suficientes.
Suficientes para acumular platos sucios sin lavar, suficientes para olvidar
ducharte, suficientes para no levantarte de la cama, suficientes para tener
miedo a la futura libertad, suficientes que no son suficientes.
Es irónico pensar en un oasis con rejas pero progresivamente se transformo en
eso; la amada soledad se volvió un castigo divino, las paredes quedan chicas
para marcar el flagelo de los días y el soma pasa factura de ello. Mis ojos vuelven a cerrarse.
viernes, 19 de junio de 2020
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Como hojas empezamos esto con los últimos rayos de sol en nuestro cuerpo, entendiendo lo que debíamos hacer. Lo teórico era más fácil que lo practico y lo descubrimos en el día a día.
Las paredes que eran un refugio se convirtieron en una cárcel y para algunos sus vínculos se convirtieron en convictos listos para armar pelea por cualquier cosa.
Una batalla constante contra nosotros mismos que venimos perdiendo la mayoría de días.
Ya no somos productivos y nos deprime ver todo lo que no pudimos ser.
Horarios desfasados, cenas de desayuno y tristezas nocturnas de postre.
Hartos de sentirnos en un mar que nos revuelva contra promesas cada vez mas lejanas.
Como hojas nos fuimos marchitando hasta llegar acá, al invierno frio que cala los huesos, esperando, siempre esperando. Veo el sol por la ventana tan tan lejos que no llega a calentar el corazón.
jueves, 28 de mayo de 2020
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Paula la está pasando mal, lo tenía claro. Se había olvidado de sonreír porque no tenía que sonreírle a nadie, pasaba desnuda frente al espejo con ojos tristes y se enfrentaba, era esto, no más y no menos. No tenía que mentirle a nadie o mentirse para los demás. Tenía dinero en su cuenta que no gasto porque no había nada en que gastar, no había a nadie a quien invitar regalos o mimar. Estaba sola hace infinitos días, estaba con ella toda la vida. No era lo que quería pero era, no encontraba forma de cambiar lo que no tiene arreglo y eso la rompía más Si gritaba con todas sus fuerzas, nadie vendría pero eso le dolía infinitamente menos que saber que si el otro gritara no podría ir, para ayudar y ayudarse a ella, sentirse útil, tener un significado. Estando sola y rota, se es un muñeco viejo en un estante que solo se mira de lejos y arranca algún recuerdo dorado de años pasados. Paula se empezó a preguntar si era real o era de trapo.