Sueños irreales de realidades plausibles.
Luego de doce horas abro los ojos y no sé si en este momento estoy soñando o en la realidad.
Todo se sentía tan real que asustaba, asusta en este momento porque hace temblar todas mis elecciones tomadas, hasta el día de hoy.
¿Me equivoqué?
El mundo se cae si eso es un futuro y yo tengo miedo si todo puede ser real.
Doy vueltas en la cama, todavía agitado mientras escribo estas palabras.
Tengo miedo de soñar, porque podría ser real
Varieté de (des)interesantes cosas. El tiempo, es relativo. Podes leer a mi yo pasado, entender a mi yo presente o conocer a mi yo futuro, o capaz no.
sábado, 2 de noviembre de 2019
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miércoles, 9 de octubre de 2019
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lunes, 23 de septiembre de 2019
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miércoles, 18 de septiembre de 2019
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sábado, 14 de septiembre de 2019
Paula
La niña se despertó aturdida con su mejilla brillante, signo de algún sueño profundo, cuando miró por tercera vez el reloj entendió el tiempo, las horas cobraron sentido ¡y se le hacía tarde!.
Su pie se enredo con la sabana y su cara encontró el piso, la sangre broto de su labio partido mientras sus ojos se ponían cristalinos, de un manotazo movió todas los pañuelitos descartables de su escritorio en busca de su billetera que no estaba allí. Se tiraba de los pelos mientras el peso de su cuerpo caía en el piso, estallando en un mar de lagrimas. Ahí estaba ella, sintiéndose una fracasada, la vida la volvía a superar, estaba atrasada con la facultad que no pisaba desde hace tres clases, odiaba su laburo pero más odiaba que el dinero no alcance para sus cuentas. Después del pequeño permitido temporal para estallar, se levanto del frio suelo y tomo su billetera del escritorio mientras se mentía diciendo que era horrible al pasar por el espejo camino a la puerta. Esa tarde regalo unas sonrisas detrás del mostrador a todo comprador, esa tarde de hace tres meses no era distinta al día hoy; nadie salvo a Paula y ella tampoco pudo creer en el mañana, hoy.
domingo, 25 de agosto de 2019
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Tomar el valor y cruzar el umbral de la puerta
Sin hacer preguntas, sin esperar respuestas
Solo dejar que el cuerpo asimile un lugar de nuevos aromas
para cuando termine el día, regreses al otro lado
Pensando si fue un sueño, una pesadilla o será siempre un puente
Temblando extiendo la llave que deja el ropero abierto
Para que algún extraño intente llegar acá pero sin soltar el hilo de Teseo
Que siempre nos recuerda como volver
domingo, 18 de agosto de 2019
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Grande está quién deja de querer ser un niño. ¿Quién, en su sano juicio, querría ver al mundo sin filtros? Donde todo es una aventura. Dónde no cerrar la puerta es un volver corriendo a sellar el fuerte para impedir el paso de monstruos y no una preocupación sostenida de ¿La abre cerrado? Bueno, ya fue, no puedo llegar tarde al laburo. Dónde saltar de cama a cama es evitar una muerte segura por lava y no la preocupación de una nueva cama en doce cuotas sin interés. Dónde un no estés triste es una palabra de aliento real porque la vida siempre es una aventura que termina bien, sin importar los problemas del protagonista; y no una palabra de aliento vacía para hacernos soportar el día a día. Por eso es de primera necesidad festejar este día para nosotros, para no dejar morir de desnutrición a nuestro niño interno que nos puede sacar de la realidad un rato, que nos convida sonrisas cuando el mundo nos ofrece lágrimas. Seamos niños siendo un poco grandes.